El despertar permanente de Kundalini y las experiencias del Shaktipath: El proceso de cultivar la energía Kundalini suele presentarse como algo muy dramático y peligroso, pero en las tradiciones nepalesas más arraigadas, especialmente alejadas de los centros comerciales, suele ser un proceso muy suave e introspectivo. Es un despertar gradual en el que el poder interior se aflora con cuidado.
En lugar de intentar forzar los peligros de la Kundalini hacia arriba, el enfoque se centra en lograr un sistema interno tan puro y sereno que la energía pueda fluir y propagarse naturalmente por sí sola. El objetivo no es el "ascenso", sino la distribución de la Kundalini por todo el cuerpo para lograr una transformación holística.
Un camino especial y directo hacia el despertar de la Kundalini, muy valorado en Nepal, es el Shaktipat. Este término describe la transmisión de energía de un maestro despierto a un alumno. Es como si una chispa saltara, despertando suavemente la Kundalini latente en el alumno.
No se trata de una técnica en el sentido habitual, sino de una gracia que solo es posible gracias a la intención pura y la consciencia despierta del que la imparte. Demuestra que la Kundalini se puede cultivar no solo mediante años de ardua práctica, sino también a través del amor y la energía de otra persona.
La esencia de la experiencia espiritual kundalini
La esencia de mis viajes espirituales en Nepal reside en comprender que la energía Kundalini no es algo que se deba alcanzar , sino algo que uno ya posee.
Los diversos métodos alternativos de yoga, desde la profunda visión del Tantra de Cachemira hasta la cálida calidez del Bhakti Yoga en templos como Pashupatinath, son simplemente maneras de recordarnos esta verdad interior. Nos ofrecen las herramientas para vivir la consciencia divina en la vida cotidiana.
Cuando la energía Kundalini se despierta suavemente y se extiende por todo el cuerpo, el resultado es una profunda sensación de paz interior, claridad y alegría inquebrantable. Es el despertar a la realidad de que la vida misma es la mayor experiencia espiritual.
La experiencia de Kundalini es la meta más alta del yoga la unión interior y el camino incesante del corazón, que se puede experimentar profundamente en la quietud de Nepal. La palabra Kundalini es la clave de este tesoro interior, y el verdadero despertar significa abrazar esta energía como nuestro propio ser radiante.
La práctica del Tantra de Cachemira no se limita a permitir que la Kundalini la energía primordial de la conciencia ascienda gradualmente. Se centra en experimentarla directamente como una energía omnipresente y pulsante que se distribuye por todo el cuerpo. No se la considera una serpiente que asciende laboriosamente, sino la alegría de vivir y la vibración del universo mismo, que se revela en cada instante.
El despertar de la Kundalini en este contexto suele ser una comprensión suave y profunda de la propia naturaleza divina, que se logra mediante la atención plena y la aceptación del momento presente. Este tipo de transmisión espiritual de energía también se conoce como Shaktipat en algunas tradiciones.